Buscamos la felicidad en una cárcel insoportable.
El mundo se manifiesta, como en este momento, cuando uno siente, que tenemos a la guerra frente a la mayoría de nosotros. Debemos actuar, pero quizás, es sólo una manifestación externa, de la confusión interna. El experimento es intolerante, sin un profundo cambio, el mero cambio, en nuestra propia proyección, generará conflicto de manera radical, en cada uno de nosotros. Si toda nuestra atención, observa, no en sentido egocéntrico, no con intención de transformarme, como consecuencia, buscamos la felicidad, nos esforzamos, en encontrar seguridad, en una cárcel insoportable.