Muchas son las cosas que nos pasan a quienes nos vamos, no solo desde los motivos por los cuales decidimos irnos, sino también desde las experiencias que vamos transitarnos. Elegir irnos, muchas veces representa en un primer momento una especie de escape, ante una realidad demasiado real que ya no podemos afrontar. Luego, y con el paso del tiempo, logramos encontrar determinados espacios de tranquilidad que nos permiten poder ver todo, desde otra perspectiva. Tal vez, esto no sea exactamente lo que a todo el mundo le pase, claramente estoy hablando desde mi alma. Lo que si se, es que irse no es tan fácil como parece, pero sin duda, quedarse era aún más difícil. En apariencia externa, un modelo no solo mental, sino de tipo de vida y apariencia física, de una determinada manera, tal vez más estético, más armado, más armonizado, más planeado todo. Pero por dentro, mucho dolor, muchas preguntas, mucha incertidumbre. Hoy tal vez, siento que de a poco, ya no me pregunto tanto el por qué suce...