Nuestros propios laberintos,
Solía conceder como refugio sus deseos.
Soñé en repetidos pensamientos, las sospechas,
cuando estos se repiten, en ocaciones toda manifestación proviene
de los conocimientos,
nunca hasta ahora tan inquietante.
En nuestros días, la mayor parte del pensamiento ha revelado,
en la comunicación, el fondo de las cosas.
Una vez más, quieren entenderlo,
es desbordante,
es el heredero, nos acaricia.
Ha penetrado en nosotros, sencilla filosofía,
en lugar de efectos como causas,
no se opone nunca a las existencias.
Mira con sus ojos, en su mundo, preparado,
quizás no sepamos, somos desinteresados.
Quien no posee valor, confesarán en ellos mismos, nuestros sueños,
empezamos a estar seguros de la esperanza de nuestras acciones.
Orgulloso se compadece, estamos preparados,
la historia sirve, advierte y cambia continuamente.
Sin embargo, diferentes ropajes, disfraz,
en donde nuestros propios laberintos, desorientan,
podemos ser grandes con la plenitud,
Comentarios
Publicar un comentario