Las mismas radiaciones magnéticas.
En el fondo, vos tampoco.
Si, ni hablar,
lo daba por seguro...
Se siente la noche aunque no se la vea,
muchísimo más claro que un texto equivalente.
La vida, un ajedrez infinito.
El nunca se había movido,
nos dimos cuenta casi al mismo tiempo,
hasta nueva orden, deja de reirse para preguntarme,
está preparado para eso, sin garantía alguna,
no se ahogó en lo más mínimo.
Me gustaría que estuvieras allí,
en los momentos más altos del deseo,
apuntando a un tal vez...
Cabeza contra cabeza, acariciándose.
Los monstruos le pateaban el nido,
me doy cuenta al mismo tiempo,
pone una mano y tiembla visiblemente,
habían soñado sueños distintos,
a lo mejor quien sabe...
a lo mejor...
Usted tiene una suerte,
y por qué no?
Las mismas radiaciones magnéticas,
exaltaba la imaginación,
el misterio de lo simple,
las mismas noches para los dos,
una vez más...
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