Acá estamos, en un punto casi indescifrable, un paso casi indescriptible. Intento poner en palabras, la realidad de la experiencia, y claro, nunca es suficiente. La realidad siempre es mayor, siempre es más grande de aquello que podemos llegar a escribir y describir. En el medio, yo. Viviendo, experimentando, y observándome. Aprendiendo sobre mi misma, sobre todo eso que siento, eso que pienso, eso que me pasa. Veo como en una especie de película, todo lo que le pasa a mi mente, y a mi cuerpo, frente a cada situación. Ya me di cuenta, no soy solamente eso. Soy también la consciencia que lo observa.