Condenados a ser libres.
La realidad como un devenir,
sin razón aparente,
en el reino de la inmanencia,
que convierte al mundo en algo invaluable,
al ya no tener nada exterior ni externo para poder evaluarlo,
ya no tenemos cómo evaluar al mundo!
No existe siquiera punto de comparación.
Estamos condenados a ser libres,
es esa la insoportable levedad del ser,
a contracara con el peso terrenal,
hay una falta de fundamento para definir a la verdad.
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