"Vida mía", 2 de septiembre de 2026, Arraial
En el marco de una fantasía me encuentro,
buscando escapar de manera consciente de mi propia ilusión,
para justamente, meterme en otra.
Una que, al menos por un rato,
me distraiga.
Una,
que me ayude a olvidarme al menos por un rato de todo.
¿Será posible?
Si ahora te veo en todos lados,
te veo y me veo...
¿Hasta cuándo dura la película?
Ya no puedo quedarme...
No estoy dispuesta a encerrarme.
Quiero y busco una libertad expansiva,
algo que no me lleve puesta,
algo que me acompañe a la par,
algo que me permita verme.
¿Acaso estaré realmente lista?
Tal vez,
este camino se trate de seguir aprendiendo.
No quiero sufrir!
¿Será que acaso esto forma parte de una condición inevitable de la vida misma?
Me da miedo el lugar al que me llevan mis propias esquivaciones...
Maldita incomodidad que viene a incomodarme,
a querer moverme por miedo a quedarme a afrontar lo que vengo ignorando.
No quiero tener que seguir reconociendo,
que nada es como espero y quiero.
Todo esto va en contra de mi propia construcción.
¿Hasta dónde llega este plan?
Una vida es muy larga,
y siento que todavía estoy a mitad de camino.
¿Cómo hago para redefinir el camino?
Me gusta este juego.
Solo que estoy aprendiendo a elegir mejor,
hasta dónde,
hasta cuándo.
Tengo cierta curiosidad de mi misma,
que me tiene un poco atrapada.
Hay una parte mía que aún busca definirse,
hay una parte mía que aún busca encontrarse.
¿Será que en realidad no hay nada perdido?
Siempre estuve en mi,
siempre estuve aquí,
en este todo,
transitándolo.
A veces, creo,
no me doy cuenta de las decisiones que tomo,
y de las consecuencias de ello,
tampoco realmente de los lugares a los que me lleva.
Ya no quiero tener que sobrevivir,
eso ya lo tengo claro.
Quiero que la energía se siga renovando,
y ya no sentir que solo se desgasta.
Me gustaría fundirme aún más,
me gustaría experimentar algunas cosas de nuevo.
¿Será un escape estas repentinas ganas?
Seguramente.
Pero si no hay guiones,
no hay canales precisos,
¿Vale la pena el arriesgarse?
¿Estoy realmente lista para afrontar todo lo que puede conllevar?
No lo se...
¿Será que acaso esta simplemente es la salida fácil?
Es muy probable.
No sabría asegurar si realmente es "fácil",
diría que tal vez es la conocida.
¿Estoy dispuesta?
Algo adentro mío me advierte que no
¿Será entonces realmente la espera una opción?
O será simplemente un tema de reenfoque en mi misma.
Sigo construyendo terreno sólido en mi misma...
Ahora la pregunta es...
¿Siempre tiene que haber un derrumbe?
A veces es necesario,
sobre todo cuando me encargo tanto de querer sostener lo insostenible,
viene la vida y de un soplido tira todo,
recordándome que no hay nada tan sólido,
que no hay nada tan armado,
y que todo en un instante puede cambiar.
No se,
todavía no tengo una respuesta final con respecto a este tema...
Pero aprendí que el "no decidir" o creer que no decido,
es también hacerlo.
Por lo tanto,
estoy decidiendo no hacerlo.
Puede ser,
quizás.
Vida mía,
que intriga me dan tus planes.
¿Será que esto también forma parte de tu plan?
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