Relatos de Sao Thomé Das Letras
Tengo el recuerdo de la sensación que tuve en el momento exacto,
como si pudiera tener el poder de teletransportarme ahí mismo,
como si estuviera pasando ahora mismo,
¿Será que tal vez lo está?
Es una tarde noche diría,
oscura,
camino sobre una calle de piedras,
llueve,
las nubes están muy bajas,
y no se consigue ver a medias distancias.
Hace frío,
estoy caminando sola con mi mochila,
¿Qué estoy haciendo acá me pregunto?
Fue tan grande la emoción previa que sentí antes de llegar,
como si una parte mía supiera lo que iba a acontecer.
Tenía que estar ahí.
Sao Thomé Das Letras
El lugar de "los locos",
los incomprendidos que caminamos habitando este mundo delimitado.
Sigo caminando,
casi sin dinero,
los amigos viajeros que me llevaron de paseo ya se fueron,
luego de dormir la primer noche en la casa de la bruja,
quien con mucho amor nos recibió.
Me vuelven a preguntar,
¿Estás segura de quedarte?
Si,
Respondo.
Para quienes vemos el mundo de esta manera,
no hay realmente un lugar seguro,
incluso un lugar a donde volver.
Aprendí a construirlo yo.
Estaba dispuesta.
Trabajando a cambio de hospedaje,
los días pasaron,
¿Qué estaba haciendo sola en el medio de una ciudad de tres mil habitantes,
en otro país,
donde todos hablaban un idioma que no comprendía?
Los días fueron pasando,
la realidad me chocaba cada vez más,
yo misma estaba eligiendo todo esto.
¿Qué estaba buscando realmente ahi?
Buscaba respuestas mientras limpiaba los baños,
mientras caminaba por las solitarias calles,
sobre cuarzos mágicos,
sin rutas cerca.
Una realidad realmente alternativa.
Aquí los tiempos eran realmente diferentes,
habitaban brujas y piratas,
la normalidad buscada.
En algún punto,
algo me atraía de todo esto:
la libertad del ser.
Bienvenido sea.
Los atardeceres soñados,
una inmensidad que desborda por donde la veas,
no hay como escaparse ante este todo que somos.
Caen lágrimas cada día,
todo pasa muy rápido acá.
Me veo haciendo cosas que no imaginé nunca,
y a la vez,
todo sucede tan naturalmente.
Pienso y sucede,
cuando no lo fuerzo.
Me impresiona la velocidad de manifestación de este lugar.
No hay tantas distracciones.
Muchos van de paseo a buscar el encuentro,
consumen puentes para poder ver el paraíso,
está no solo delante nuestro,
lo estamos pisando y habita dentro nuestro.
Respiro,
todo parece ser difícil,
cada pequeña cosa parece costarme el triple,
pero mi seguridad, decisión y voluntad es más fuerte.
Comienzo a intentar vender tortas sin poder comunicarme,
comienzo a enviar mensajes diciendo quien soy.
Almas me contactan porque también ellas estaban buscando.
¿La casualidad del encuentro?
El punto exacto en el que se une la posibilidad,
y se concreta lo real.
Familia.
Se está por cumplir un año desde que llegué a Sao Thomé,
lo llevo en mi piel.
Fue una gran parada antes de continuar.
El paréntesis más cósmico,
donde caballos y hadas caminan,
comidas abundantes,
abrazos,
música,
cantores,
cascadas
y pastos verdes verticales.
Todavía no se como hablar de Sao Thomé,
es realmente un lugar único.
Aprendí,
me abrazó,
me recordó la sensibilidad que habito,
me enseñó a ponerme firme,
me regaló risas y sorpresas.
Me acuerdo quien era cuando estaba allá,
me llena de orgullo,
las caminatas sola,
con miedo saliendo igual a explorar.
No todo fue color de rosas...
También pasaron muchas cosas que no me gustaron.
¿Por qué será que sigo buscando un mundo ideal?
Si yo también persigo mis propios intereses.
El amor.
Sao Thomé,
el lugar que fui de paseo y me lo llevo para siempre.
No es un cuento,
lo que pasa es que yo no soy turista,
a mi me mueven otras cosas.
Siento que veo al mundo desde un lugar diferente a los demás,
un lugar que a veces busca ser entendido y aceptado,
y muchas veces no lo es.
Sufro un poco en la espera de que pasen algunas cosas...
Me quedo sola,
no socializo mucho,
no me gusta lo que veo a la noche,
me da miedo ver la doble cara...
¿Acaso seré yo misma?
Pensé en la fantasía de quedarme para siempre,
e incluso viajar con fantasma,
un perrito que siempre iba a jugar y dormía en la hamburguesería donde trabajaba.
No se si estoy dispuesta a dar.
Creo que de tanto dar,
me olvidé de mi.
Me lo estoy guardando todo...
¿Será que me estoy cerrando cada vez más?
Me tienta la idea de ser hermitaña.
Pero bueno,
este personaje encaja mejor en la novela que me estoy contando.
Yo lo que quiero es poder escribir todo esto.
Camino por la zona rural,
es realmente increible,
todo es tan diferente acá.
Si era posible vivir de otra manera.
Estoy aprendiendo y acercándome al estilo de vida que más se me asemeja a esta jacki que estoy siendo.
Otra navidad sola...
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